Sé Friki

miércoles, 19 de mayo de 2010

Hijos del Trueno

-Alguien: Dio a muerto
-Yo: Pfff, ya ves. Un jevorro menos. La música se ha librado de otro pinchauvas
-Victor: Chaquetero, has vendido tu alma metalera, el joven rebelde de 15 años de tu interior está llorando


El heavy metal no puede competir con intenrnet, la cerveza sin alcohol o el gangster rap. Antes ser jevi te convertía en un rebelde, hoy en día te convierte en un gilipollas. Vete con tus dragoncitos y tus grititos de nena a tomar porculo. El heavy es una música anclada en el pasado. Si no estuvo a la altura de la generación X porqué coño iba a estar a la altura de las generaciones del botelleo, de la playstation o los condones de sabores?

Sus mayores exponentes son un grupo de abuelos que aun estando calvos tienen el valor de dejarse el poco pelo que tienen largo. Son viejas glorias. Cualquier grupucho de ahora hace trizas al heavy metal. El regetón o Amaral hacen añicos a cualquier hijo del metal. Ya no hay jevorros roleros, hay gafapastas con patineta. Ya no pones el still loving you de los scorpions para pensar en la novia que te acaba de mandar a la mierda, te pones algo de los Planteas o alguna mariconada así. Ni si quiera los góticos han sobrevivido: Maricones con flequillo largo, zapatillas etnies y sudaderas de cuadritos rosas y negros que escuchan en su ipod algo de Artic Monkeys los han sustituido. El walkman de tu primera comunión se cubre de polvo con el casete de Metallica.

Supongo que en los 70 ser heavy te convertía en el mas malote de la clase. En mi clase el mas malote era un mascachapas que se iba a la Central y manejaba una moto de mierda. Los jevis eramos los pringaos. Así de claro. El Batu no escucha hard rock, y ese si que es un tipo duro, no un homosexual en cuero y tachuelas de putón. París Hilton aplasta los testículos del Metal con sus tacón rosa chicle.

Cáncer de próstata.

Disfunción eréctil.

Pasado de moda.

Da igual como lo llames.

lunes, 12 de abril de 2010

Papas y Cheves


Después de salir de la óptica he llamado a Víctor, que sabía que estaba por el centro. Ya sabes el día que ha hecho hoy, ha llovido por toda la península menos en Murcia, aquí nunca llueve, es lo que tiene el culo del mundo. Como iba diciendo he llamado a Víctor, ¿Dónde estás pendejo?, Pues estoy cerca del tontódromo, Voy para allá, Ok, ahora nos vemos.

Hemos ido al Kiosco, no lo conocía. Está cerca de la universidad, por no decir que está en la universidad, cerveza y papas con limón y pimienta, algo típico de los barrigas verdes. Que buena es la vida en Murcia, no es por hacer publicidad ni nada de eso, pero es que lo que hay en Murcia no existe en ningún otro sitio.

Mientras esperábamos a un tercero en discordia empezamos tranquílamente con la cheve y mirábamos las chicas pasar. Me fijo en una de ellas. Morena, de altura correcta, ojos grandes, curvas bien definidas, labios carnosos, ropa ceñida... y se iba acercando a la mesa. La miro a los ojos mientras me llevo una patata a la boca y ella me mira a los ojos. Cada vez está mas cerca. Mi corazón palpita con cada paso. Está a tan solo un par de metros de mi y no aparta la mirada de mi. Me siento desnudo. Comienza a abrir la boca, a articular una frase, la frase, por el amor de Dios, me va a hablar, a mi, ya lo visualizo, un beso romántico, la boda, un montón de críos, envejeceremos juntos, la pareja perfecta, sexo a tope... Hola, Hola, ¿Está ocupada la silla?, Si, Pues nada. Adiós, Adiós.

A ver si me vuelvo ya a Valencia.

sábado, 20 de marzo de 2010

Cantos de sirena


Amanecer: El amanecer: Sobre las 7 en un día a finales de Marzo: Sobre esa hora se produce también un curioso anochecer.

Bajé del taxi y puse rumbo a casa y mientras caminaba, una a una, las farolas se apagaban. Con rima, ritmo o métrica. Silenciosa, la luz no se hace escuchar, solo sentía las gotas de llovizna sobre mi, apagadas, una a una, una a una, una continuidad decisa, preparada, algo en lo que no piensas hasta que te da en la frente. Y llegas a la silla y te decides a escribir algo, a ver que tal sale.

La última vez que la vi era rubia, ahora es morocha. Sigue teniendo esa nariz que te da en que pensar y sigue gritando al oído cuan horrible son sus chicos. Sigue teniendo gente que la protege y acosa, medio en serio medio en broma. Te cuenta la misma historia de siempre, esa historia que tu inventaste, esa de un futuro imposible, pero que impulsada por sus labios tan bien definidos te producen una incomoda erección. A mi me producen una incomoda erección. Una dulce, lenta, tangible, solitaria erección. Te cuenta como su chico es un perfecto cretino mientras una canción que hace que consigas derramar lágrimas de cocodrilo (¿los reptiles lloran?). Te dice que si no fueras como eres, que si fueras diferente, que si no estuvieras cansado del ritual, del sonreír, del decir lo suficiente para embaucar... y entonces le dices que te da igual. Que no hay nada que rascar. Te planteas en décimas de segundo que para que coño sirve todo esto, que lo único que quieres es que no te gusten las faldas cortas o las pestañas largas. Solo quería irme a casa, ver como las farolas se apagaban una a una, como el sol salía.

Y terminas de escribir y te vas a dormir con mal sabor de boca, sabiendo que las niñas son tontas, que te niegas a entender a las mujeres, que ojala todo fuera mas fácil. Que mientras ella te hablaba de las mierdas que le empañan el corazón solo puedes pensar en que ocurriría si le plantas un beso en la comisura de los labios, un beso tímido, tan inesperado como cobarde, un beso que probáblemente termine mal, aunque tal vez termine bien, una bonita historia, ya sabéis, chico redescubre a chica y a chica se le caen las bragas y los dos se abrazan y se olvidan de las gilipolleces que les ocupan sus noches de borracha. Y son felices y comen perdices... aunque ella sea vegetariana.

jueves, 4 de marzo de 2010

Vodka kebab


Ayer fue un día extraño. Amaneció nublado y anocheció clareado, antes de ponerse el sol apenas quedaban un puñado de nubes como manos grises intentando agarrar el sol campando por el cielo. Por la mañana fui a clase y por la tarde a la playa, el viento del Golfo de León empujaba las olas creando un caótico revoltijo que odio remontar. Chicos con tabla se agolpaban en la orilla viendo cual era el mejor sitio para empezar a remar mientras otros hacían trampa atajando entre las rocas y saltando desde el espigón.

Apenas duré un par de olas en el agua. El frío, el cansancio, la sed y en general el poco aguante de fumar y beber tanto me hicieron sentarme un banco viendo el mar rojo y el horizonte azul. Envuelto en goma negra y oliendo a parafina mojada empecé a pensar mientras Víctor aun seguía en el agua.

Y empecé a pensar en que últimamente lo único que se me da bien es el mario kart, que aunque las cosas que importan me van mas o menos bien me importa una mierda que me vayan bien. Que no se que es lo que me importa, que mi escala de valores se ha ido al traste, que aunque se donde está el norte me niego a tirar mi vieja brújula rota. Lo absurdo se vuelve fácil y lo fácil se pierde, desparece, se esfuma entre el humo. No se cuando parar y tampoco se cuando empezar. Mi vida sentimental es una tremenda cagada sin pies ni cabeza, solo un torso desnudo y un agujero entre las piernas que no soy capaz de disfrutar. Y entonces me llama y me dice cuanto me echa de menos y yo la trato mal y al día siguiente yo soy el que marca y le digo cuanto la echo de menos y ella me trata mal.

Las canciones tristes deberían de estar prohibidas por ley:

martes, 26 de enero de 2010

Lijón: Lio de cojón


El otro día vi up in the air y fue lo peor que pude haber hecho: Me dejó destrozado. El final de ese largometraje es puro desconsuelo.

Dentro de unas horas tengo el último examen de este cuatrimestre, ojala fuera el último examen, pero creo que me voy a pasar toda la vida examinándome, probando lo que se ante desconocidos solo para poder seguir adelante. Cierro los ojos y se que el mundo sigue girando, que cuando yo no esté la realidad no se fugará a otra dimensión, que como dice Victor el problema surge cuando te das cuenta que tienes mas vida por detrás que por delante. 35 años y tendré mas pasado que futuro... ¿y habré vivido? Probablemente estaré jodido, atrapado en el mecanismo del mundo laboral y de la responsabilidad.

Pero hay temporal, viene viento del norte, recorriendo la costa, moviendo partículas de aire que a su vez mueven gotas de agua y nada me impedirá mañana ser impulsado por una onda vehemente que ha recorrido todo el universo y seguirá recorriéndolo, nada me impedirá el no padecer nada, ni el frío, ni el cansancio, ni la lluvia, ni el viento, ni la tristeza ni la felicidad. Ni la soledad. Y me sentiré vivo.

El jueves iremos a la plaza, a beber, a tocar el ukelele, a hablar con desconocidos, a helarnos el culo en la calle, a mancharnos de vino, a comprar siete mecheros por un euro, a contar historias baratas, a mear en los arboles, a fumar droga, a reírnos, a quitarnos el olor a exámenes, el olor a casa, el olor de la biblioteca por la noche, el olor a semen, el olor a derrota.

Miraré el cielo y comprederé lo que es el azul. Me lameré los labios y los notaré salados.


lunes, 18 de enero de 2010

Ordinario


Solo soy un gordo seboso que no tiene valor para quitarse la vida. Estoy sudando como un cerdo, y, oh, mira, cada vez estoy mas calvo, mi enorme culo no cabe en la silla. Debería de ir al gimnasio, perder peso, ponerme a dieta, ganar confianza en mi mismo. No soy capaz de articular palabra delante de una mujer, no valgo nada. Solo soy un saco, un cúmulo, un acervo de inseguridades, tejido adiposo y odio a mi mismo. Me odio. Me odio. Y a la vez me aferro a la vida.

Se giró al espejo y esperó a que la luz se encendiera definitívamente.

Eres feo, una persona horrible. No haces nada bien. La gente admira de ti cualidades futiles, banales, anales... Se ríen de ti a tus espaldas, de tu peso, de tu miserable vida. De mi boca solo sale veneno. Tengo un bulto en la espalda, sangre en las heces y la tensión alta. Moriré solo y rodeado de mis delirios. Debería de empezar a fumar y a beber para acercar la hora de mi muerte.

¿Cuando perdí la pasión por el mañana? Antes de venir a esta ciudad hacia cosas, evoco los recuerdos con nostalgia. Iba a clase todos los días, de lunes a viernes seis horas, y por la tarde estudiaba o me iba por ahí. Los fines de semana me ponía ciego en un parque o en un callejón mojado de orín y vino tinto agrio. Descubría el mundo y descubría los placeres de la vida, vivía mi momento como mejor podía vivir mi momento, estaba en la cresta de la ola, dispuesto a saltar por los aires. Mas tarde llegué, y poco a poco, deje de ir a clase, dejé de divertirme poniéndome ciego, deje de hacer cosas. Lucho por levantarme todos los días de la cama, parece que las dos de la tarde es mi hora de alarma. Termino las noches viendo programas insulsos o películas de las que no me importa el argumento, si salgo es al mismo bar, a la misma mesa a beber lo mismo de siempre, el camarero ni me saluda, me he mimetizado con el entorno, soy un mueble mas, solo que a veces echa humo.

Andó hasta la cama y se tumbó en ella. Se levantó y agarró y rollo de papel higiénico y se volvió a tumbar.

Debería de desaparecer, sublimarme, eso sería estupendo. Por lo menos saldría de mi propia cabeza, la sombra onírica de sexo sucio se esfumaría, y mis problemas, muertos todos nos volvemos delgados. Tengo que largarme de aquí, empezar otra vida, tal vez en soledad, pero ya estas solo, pero soledad sin nadie, una soledad sin gente, no esta en la que vivo rodeado de cucarachas y mujeres guapas.

domingo, 10 de enero de 2010

Primer Lunes


-¿Qué vas a hacer cuando termines exámenes?
-Pues darme una buena paja
-Tío, no existen las pajas buenas, el concepto de la masturbación es algo intrínsecamente malo
-¿Si? ¿Porqué?
-Pues porque Dios lo quiso así, y no hablo del Dios cristiano, hablo de la idea humana de legislador moral universal
-Esa es una respuesta de mierda. Así no respondes nada
-Vale, vale, te lo explicaré. Uno elije darse una paja porque no tiene a nadie que pueda hacer el trabajo sucio por él. Si tuvieras pareja me hubieras respondido que cuando terminaras exámenes le dirías a tu novia que te hiciera una buena paja
-No, si tuviera novia te hubiera dicho que cuando terminase exámenes iría a echar un buen polvo
-¡Ves! esa afirmación refuerza el principio de las pajas malas, ni siquiera quieres que te la de tu novia
-Vale, ok, me has convencido, pero... ¿que vas a hacer tú cuando termines exámenes?
-Pues darme una buena paja
-Querrás decir una mala paja
-No, quise decir una buena paja. Uso una vagina en lata, el chisme ese es la ostia