Sé Friki

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lunes, 14 de marzo de 2011

Problema de Sturm-Lioville

Ale, queda enlazado.

Fue un desliz.

Los comentarios donde queráis.

domingo, 3 de octubre de 2010

Papel de cocina


No iba borracho del todo, pero rozaba la perfección, podía rozar con la punta de los dedos el ciego que tanto necesitaba, solo estaba a una copa más, solo una copa más y obtendría la puntación perfecta, todos los jueces que me observaban con meticulosa precisión me darían un diez, el partido perfecto, salí, bebí y vencí. Iba a ser el héroe que derrotó a la adversidad bebiéndosela, pero, siempre a hay un pero, eché la mano al bolsillo, a sacar la cartera y pedir el chorro de gloria que me catapultaría al estrellato y la fama cuando me doy cuenta que no está, que la he perdido. He perdido la cartera. Y aun así la música sigue sonando, y la gente bailando, y yo he perdido la cartera, las tarjetas, el id, la carné de la uni y aquel condón de sabor a chocolate que nunca pude usar.

-¿Qué buscas?

Una chica se pone en frente mía, yo la miro. Se acerca a mi oreja y me vuelve a decir que que busco. Mi penúltima copa, le respondo.

-Me gusta tu sobrero

Yo sigo mirando al suelo, lamentándome de mi mala estrella, buscando la cartera, a ver si hay suerte.

-Me quieres prestar atención, estoy aquí intentando ser simpática y tu pasas de mi
-Que estoy buscando mi cartera
-No hace falta ser tan borde
-A ver, no te conozco de nada, ¿me quieres dejar en paz? Pesá, déjame tranquilo

Y me suelta un bofetón. Plas. Me quedé tan desconcertado como se queda el tigre mirando la silla de 4 patas con la que le amenaza el domador. Plas, otro más. Entonces, en contra de toda previsión, la agarro de los hombros y la beso, apretando los labios contra los suyos. Me mira, y yo la miro a ella, y me pierdo en su boca y ella se pierde en la mía. Nos besamos mientras alguien se bebe mi dinero. Me separo de ella y me vuelve a dar un bofetón y se va. Yo me quedo ahí plantado contra la pared, pensando en el taxi que no puedo cojer para volver a casa cuando la chica vuelve me agarra de la mano y me saca del local.

Lo mas increíble es que ella tenía un condón de sabor a chocolate.

martes, 24 de noviembre de 2009

Con cuernos y a lo loco


-¿Cuando puedes quedar?
-Puedo quedar casi siempre
-¿No estudias ni trabajas?
-Estoy estudiando, pero este curso tengo mucho tiempo libre
-Mira, yo por las mañanas no puedo... pero por las tardes si puedo casi todas...

La señorita, aunque sería mas correcto decir señora por eso del matrimonio y los rituales milenarios, me había abordado mientras miraba como los demás leían en el café de las letras, yo llevaba un libro en la mochila, pero me siento estúpido leyendo en una cafetería.

-Yo las tardes puedo quedar los lunes, martes y viernes
-Estupendo
-Y bueno, los fines de semana también, claro

Entré para esperar a Irene, una chica mona de pequeños pechos y labios definidos. Habíamos quedado para conocernos mejor, yo tenia la esperanza que nos conociéramos mejor en mi cama, aunque su cama también era un lugar igual de bueno. Me senté en un cómodo sillón estampado en cuadros rojos y verdes en frente de una mesita de madera y vidrio con un solo cenicero, pulcro, en el centro de ésta. Una señora de cuarenta y cuatro años entró en el local. Medía sobre el metro setenta, tenía el pelo corto y negro, delgada y de porte elitista, como si un falo erectizante hubiera sido puesto por Dios en su cavidad rectal solo para que la gente la admirase mas. Vestía una botas negras altas de tacón corto, unas medias marrones que supuse que ocultaban las varices y agujeros de bala. Falda por encima de las rodillas y una blusa blanca, iba descoquetamente coqueta, enseñando un escote desconcertante.

-¿Tienes algún sitio a donde podamos ir?
-Está mi piso, pero es compartido... preferiría no ir allí
-¿Hay mas gente?
-Si, están mis compañeros de piso, somos cuatro estudiantes

Se sentó en el sillón que estaba en frente. Dejó el bolso a un lado y llamó a la camarera. Ahora traigo lo tuyo. La llama quemó los yermos campos de nicotina y la ceniza golpeó el cenicero con un estruendo mudo. Su café, con leche, y el mio, solo, llegaron a la vez. Mientras fumaba y me miraba yo me encogía y me encogía.

-Si están tus compis mejor no ir allí
-Claro
-Aunque por mi no pasa nada, lo digo por ti, siempre puedes decir que soy tu tía
-Es poco probable que creyeran esa mentira
-Me lo imagino... te importaría si fuéramos a un hotel
-No, no me importaría

El mundo está loco. O ve demasiado cine. Tal vez sea que el cine ve demasiado mundo. La realidad supera la ficción, yo nunca lo creí, en la Guerra de las Galaxias salen sables de luz y planetas destruidos por la maldad de un hombre, en la realidad esas cosas no pasan, la ficción puede estar sustentada en el mundo real puesto que sale del pensamiento de personas reales, pero ello no quita que la ficción pueda ser, potencialmente, mayor que la realidad.

-¿Que edades tienen tus amigos?
-Todos tienen mi edad
-¿Y a ellos no les gustaría jugar un rato también? Tengo una amiga que si se lo digo se apuntaría...
-Creo que no estarían cómodos con la idea
-Nada, tu los conoces mejor

El teléfono sonó. Lo miró y le dio a una tecla, seguramente para silenciarlo. Apuró lo que le quedaba de café mientras el mio se enfriaba.

-Bueno, me tengo que marchar, era mi marido, está a punto de llegar a casa
-Vale, ya hablaremos
-Si, llámame en esa hora por favor
-Buenas noches

Mientras hablaba y reía junto a Irene una parte de mi mente iba reconstruyendo los hechos acontecidos en la cafetería. Apuntó su número de teléfono y nombre en una servilleta con una elegante letra con un boli bic mordisqueado.

martes, 6 de octubre de 2009

Neopreno nuevo


Este fin de semana, o puente, según se mire, me voy de Surf Trip a Sanse, a rumbear olas independentistas y emborracharme en errikotabernas. Siempre a tope. Pero allí, en Sanse, ahora hace frío, y aun mas dentro del agua, así que tenía que comprarme un neopreno para aguantar la baja temperatura del Cantábrico.

He ido a mirar a una tienda que está cerquita de casa, aquí en Valencia, que se llama Fuerza 5. He entrado y he ido directo al dependiente.

-¿Tenéis neoprenos?
-Si, un segundo. Paula, enseña a este chico los neoprenos que yo ahora estoy ocupado.

Paula era una chica morena, un poco mas baja que yo y considerada globalmente se puede decir que estaba buena, aunque no mucho. Siendo realista mas bien era un poco fea, pero a mi eso me daba igual, iba a comprarme un neopreno no a babear encima de una desconocida.

-Mira, tenemos todos estos.
-Puedes enseñarme los de mi talla.
-Si claro, a ver, mira, toma estos 3, pero yo creo que este Alder te va a venir bien y lo tenemos rebajado, es un 4/3.
-Vale, ¿donde están los probadores?
-Mira, están allí.
-Vale, voy a probármelo.

Y me da una palmada en el culo.

Fue raro, y mientras me quitaba la ropa no para de reflexionar sobre que coño acababa de pasar. Que significaba aquello. ¿Quería sexo o solo se estaba riendo de mi? Tenía que irme de esa tienda pronto, mas locas no por favor.

Abro la puerta del probador para mirarme en un espejo, puesto que dentro del probador no había espejo. Y allí estaba Paula esperándome.

-Te sienta genial, como un guante -dice la muy perra mientras se muerde un labio con el canino izquierdo- pero no te has subido la cremallera, ven que te la subo.

Y me vuelve a meter dentro del probador.

-Vamos, quítate eso.
-¿¡Qué qué!?
-Que te lo quites. Vamos a hacerlo.
-¿A, a, a, a que?
-A follar, rápido, estoy súper caliente.
-Que no, oh Dios, no, no, no.
-¿Cómo que no? He visto como me mirabas, se que quieres montártelo conmigo.
-¡Solo quiero un neopreno! ¡¿Qué coño te pasa?!
-¿De verdad no quieres que nos liemos aquí?
-¡Claro que no! ¡Estás loca!
-Bueno -dice la mil veces mal nacida- es que estoy con la regla, ya sabes, y me pongo súper cachonda. Lo siento.

Y se marcha.

Yo me quito el neopreno y me pongo la ropa dispuesto a pagar y largarme de allí cuanto antes. Abro la puerta y las diez personas que habían en la puerta me estaban mirando. Estaban calladas y mirándome. Que puta vergüenza, joder, lo habían escuchado todo. Para colmo entra un tío a la tienda y al ver a todo el mundo callado y mirándome dice a una chica que estaba, en un principio, mirando chanclas.

-Psst, oye, ¿qué pasa?
-Que el chaval ese es un picha floja.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Tren del sueño


No se si os habéis dado cuenta de que la mayor parte de las tías están buenas. Tal vez sea yo, que estoy muy solo, o son ellas, que son unas zorras que van provocando con su contoneo, sus guonderbrás y sus pendientes de aro. De acuerdo, me atraen las garrulas, pero eso no viene al caso. El caso es la chica del tren.

Como algunos sabéis ya estoy en Valencia City, terminé los exámenes de Septiembre y ayer, Lunes, empecé las clases. Monté en el tren el Domingo para llegar a Valencia City yo solo, o prácticamente solo, los de caminos somos unos pringados, porque nadie más empezaba las clases. Me senté en unos de esos asientos azules, me coloqué las gafas de sol, los auriculares y me puse a dormir.

Me despierto. No se porqué. Noto algo en la pierna y noto la saliva en la comisura del labio, llevo todo el viaje babeando. Abro los ojos y delante de mi hay una chica sonriendo. Me da una patada. Me quito las gafas.

-¿Hola?
-Hola

Y me da otra patada.

-¿Qué estás haciendo?
-Despertarte, es que va a venir el revisor

Miré hacia los lados y no había nadie, solo ella y yo en el vagón de tren. La vibración de la lata con ruedas que es el regional hacía que me castañearan los dientes. Aun estaba dormido. ¿Qué estaba pasando allí?

-No hay nadie
-¿No?
-No
-Ah, pues, entonces te despierto porque me apetece

Era morbosamente hermosa. No era una diosa de marfil o ébano, pero para hacerme dudar bastaba. Morena de pelo y blanca de piel, los ojos eran aguas negras, que brillaban. Sus pechos subían y bajaban con la respiración. Mas tarde me di cuenta de que no era para tanto, pero en ese momento no tenía sangre en el cerebro.

-Me estoy perdiendo
-Si quieres puedo buscarte y encontrarte
-¿Te estás desabrochando la camisa?
-Te molesta
-Mas bien me incomoda
-¿Y también te incomoda que me toque?

Se desabrocho el botón de la falda y bajó una pequeña cremallera. Los dedos vestían 2 anillos de plata que se perdieron entre sus bragas. Sacó la mano mojada y se abalanzó sobre mi cuando el revisor me despertó.

Tras enseñarle a duras penas el billete reparé en la mirada de la chica que tenía sentada enfrente. Me miró a los ojos sonriendo y luego desvió la mirada a mi entrepierna para mirarme a las pupilas y reírse. Había tenido una erección.

Puto regional.

lunes, 11 de mayo de 2009

Sordera


El humo escapaba blanco de entre la ceniza de lo que fue tabaco y costo. Conforme iba subiendo ganaba velocidad, hasta que la corriente que ascendía se volvía turbulenta rompiendo en mil direcciones inconexas. Le dio otra calada y el humo recorrió desbocado por cada rincón de sus pulmones para luego escapar por la nariz.

Estaba con otro amigo, sentado en la mesa de madera de tres patas, sin hablar. Bebíamos despacio y nos mirábamos las caras. De vez en cuando alguno bostezaba o miraba el reloj. Los segundos pasaban tan lentos que ironizaban la paradoja de Aquiles y su tortuga.

Cuando pensaba en que debería de ir yéndome a casa apareció una chica, todo empieza con una chica diría mas tarde Víctor, con descaro se sentó en nuestra mesa y tras ella vinieron dos chicas mas.

Eh... ¿hola?
Yo me llamo Laura, y ellas son Cristina y Verónica
Y... no es por indiscreto, ¿pero porqué os sentáis aquí?
Porque no quedan mesas libres

El bar estaba vacío. Víctor me miró de reojo y yo capté el mensaje: Esas zorras querían chuparnos las pollas.

¿Y como os llamáis vosotros?
Yo soy Víctor, el es Jose
Víctor, buen nombre, con ese nombre habrás roto muchos corazones
Menos de los que te imaginas

Comenzamos a beber mas deprisa, los recipientes de cristal, mistela con dos hielos por favor, cubrían toda la mesa para luego desaparecer en una caja de plástico verde. A los pocos minutos la mesa volvía a estar a rebosar... así hasta que la pobreza se adueñó de mis bolsillos.

Vamos a mi casa que tengo bebida
No es por ser desagradecido, pero os acabamos de conocer, no estoy preparado para vomitar en tu baño
No pasa nada, venid, hoy nos hemos propuesto follar con desconocidos
Vamos

Entramos a su casa con un ruido de llaves, la puerta se deslizó sin hacer ruido y la luz se encendió. Una parte de mi esperaba encontrar un salón cubierto de sangre y cuerpos desmembrados esparcidos por el suelo. Cabezas clavadas en los tenedores. Pero no, era un salón normal y corriente y ellas por ahora no eran unas psicópatas que emprendían una cruzada en contra de chicos que se desilusionan poco a poco de la vida tirados en un bar mientras la apatía amarillea sus dientes.

No hablas nada
¿Quién? ¿Yo?
Si, tú, Jose, ¿no?
Si. Tus amigas también hablan poco
No hablan
¿Cómo?
¿Las has escuchado hablar?
No...
Son sordas, y hablan muy raro, les da vergüenza. Tu estarías incómodo si ellas recitaran poesía
Mala suerte
¡Eh! ¡No digas eso!
Es verdad, tienen mala suerte
¿Quieres follar con ellas?
¿Qué clase de personas sois?
Gente directa, no nos andamos con tonterías. El cortejo es para los pavos reales y alguna clase de mandriles
Quiero follar con ella

Cuando Víctor lo dijo enmudecí y Laura estalló en una risotada de mil carcajadas.

Son lesbianas
Y nosotros gays
¿Y quieres acostarte con ellas? ¿Porqué?
Porque siempre he querido penetrar a un minusválido
Y tú Jose, ¿que? ¿Orgía o no?
Yo eh, uhm, eh

Estaba blanco, no por el pánico, si no porque toda la sangre se me había ido a la entrepierna. ¿Qué estaba ocurriendo allí? Víctor había puesto las cartas sobre la mesa, el sabía que ella nos había llevado allí por algo.

Ven aquí

Víctor se acercó a la chica y ella le agarró de los huevos y le susurro al oído, largo de aquí o te los arranco. Un portazo fue nuestro te llamaré. De camino a casa paramos por el horno de los borrachos y compramos algo de comer. Nos sentamos en un banco y mientras me hacía un porro Víctor lo dijo.

Esas zorras querían chuparnos las pollas
Estas loco tío
Es verdad, ¿porqué si no iban a invitarnos a su piso a emborracharnos?
No lo se, ¿porque están locas tal vez?
Si, pero no solo eso. Cuando me ha cogido las pelotas y me ha dicho que me vaya tendría que haberla agarrado del culo y levantarla en peso, darle un beso y arrancarle la blusa con la boca, eso era lo que ella buscaba
Tiene sentido
Claro que tiene sentido, pero somos unos cobardes
Tienes razón, esas zorras querían chuparnos las pollas

miércoles, 15 de abril de 2009

El bando de la huerta 09


Me junté con unos colegas de Don M de su pueblucho y fletamos un carro del carrefour con 110 latas de cerveza. Yo salí de casa a las 12 sin desayunar y con el arma cargada. Hacía un día estupendo, ni una nube en el cielo y todo el mundo vestido de cateto, pero que me maten si no molaba. Las chicas con refajo me vuelven loco, esos labios de rojo tan intenso, esos claveles, esos escotes.

La primera cerveza subió hasta mi cabeza como un torrente de oro y burbujas. La segunda la siguió, y la tercera y todas las demás. Cada vez hacía mas calor y cada vez bebía mas. La gente llegaba y llegaba y la chica con un ancla roja en el pecho y gafas de corazones se volvió lesbiana. Y seguí bebiendo, y bebiendo, y bebiendo.

Anocheció y me fui con unos amigos a un bareto en el que hubieron dos peleas y me perdí las dos. Me contaron que un negro cogió una jarra de cerveza y se la rompió a otro de esos espaldas mojadas en la cabeza. Un charco de sangre se esparcía por debajo de la mesa de billar. Conocí a un tío, ni le pregunté su nombre, y fuimos a por drogas. Nos metimos en un edificio de gitanos, el pápa y la máma tocaban la guitarra junto a la fragoneta. De buena calidad, aunque menos cantidad de la que me tendría que haber pagado. Todo cayó en unas 3 horas.

Me fui a otro bareto, la boca del lobo, allí mantuve una charla con un viejo sobre el problema de la juventud junto con los teléfonos móviles. El pensaba que Hitler no era tan mala gente.

Estaba sonando Fear of the Dark y yo, sentado en un taburete agarraba mi copa con fuerza, intentando pensar con claridad, todos esos estupefacientes me nublaban el juicio. En algún momento tendría que volver a mi casa. Entonces apareció ella, vestida de huertano con el pelo largo y negro, labios rojos como corazones de vaca y con un kalimotxo en la mano, se acercó a la barra, se tropezó y me mojó de púrpura los zaragüeles.

Me dijo que lo sentía. Yo no podía responder, estaba muy pasado, a años luz de allí. Me dijo que cuantos años tenía. Le dije que 21. Ella tenía 30, pero no podía saber si me decía la verdad o no, solo podía ver su escote y tampoco estaba para ponerme a pensar. Me dijo que era muy guapo y yo soy muy vanidoso. Lentamente le di una calada al porro mientras perfilaba con mi mirada su boca de carmín. Me lo quitó de los labios y lo tiró al suelo. Menudo beso, casi me caigo del taburete.

Me llevó a su casa, no vivía lejos de allí, y me hizo esas cosas que solo las chicas de 30 saben hacer. Odié el ir tan quemado. Las drogas no son para todos los momentos. En verdad no te hacen sentirte mas vivo o apreciar la realidad de una forma mas intensa. En el sexo, cuanto menos lleves encima puesto, mejor.

Me fui dando tumbos de vuelta a casa. Borracho y sucio, caminé entre iguales, entre una ciudad sumida en la mierda. Cuando llegué a casa me acosté y dormí como un bebe.

sábado, 28 de marzo de 2009

Una tarde en el café


A mi no me gusta el café. Me gusta como huele, pero solo eso.

Habíamos quedado en una cafetería del centro de la ciudad, me costó un poco encontrarla. Aquí en valencia el cielo está triste, o a lo mejor no está triste, solo está cansado. Una nube se había colado en la cafetería, el humo lo inundaba todo, pero allí, mas puntual que yo, estaba Ángela.

Para ser sincero no hablamos del libro. Creo que no salió en ningún momento como tema de conversación. Hablamos sobre muchas cosas, algunas incluso intelectuales. Me estaba quedado prendado de ella.

Llevaba unos zapatos rojos de bailarina y medias negras subían hasta donde mi vista no alcanzaba. Un vestido negro salpicado de rojo le caía desde los hombros, el pelo, no llegué hasta él, me quedé en sus ojos.

Nos besamos. Sabía a fruta. Yo seguramente a aguarrás de una noche bebiendo y fumando.

Estábamos sentados al rededor de una pequeña mesa con un mantel verde. El cenicero estaba lleno de colillas. En la mesa de al lado había uno lleno de caramelos.

Nos besamos, durante un momento, y nos separamos. Me miró, sonrió y me volvió a besar.

-Besas muy bien
-Es de lo poco que se me da bien
-Sabes como atraer a una chica también
-Eso creo que no

Nos volvemos a besar.

-Tengo que decirte una cosa
-Sorpréndeme
-Tengo novio

Lo apunté en mi libreta de cosas que me importan.

-No me importa
-Viene hacia aquí
-Adiós

Me levanté y me marché. La ciudad me envolvía y yo me sentía como un triunfador. Ser utilizado es casi mejor que utilizar.

Volví empapado a casa y me puse a ver la porno que me había dejado cargando antes de irme.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Literatura


He conocido a una chica, su nombre es Ángela.

Iba de camino al centro, tenía cosas que comprar (entre ellas unas zapatillas nuevas, que mi madre dice que la próxima vez que vaya a casa con las que llevo las tira por la ventana, ¿porqué las madres se obsesionarán en arbolear las prendas de ropa que mas nos gustan?) y he ido a la fnac a ver algún libro y comprar una tarjeta de memoria para el móvil (¡tengo móvil nuevo! ¡Ya no es un arma a dos manos que da +2F cuando cargas!). Mientras ojeaba un libro titulado "Los hombres que no amaban a las mujeres" se ha acercado una chica a ojear otro libro al lado mía.

Una escueta mirada, un fugaz repaso de arriba abajo. De mi estatura y su pelo de color castaño. Vestía unos pantalones vaqueros ceñidos y una camisa de cuadros verdes y blancos. Se ha acercado un poco mas y me ha dicho ¿has leído este libro?

Tramp, no te pongas nervioso -me he dicho- una chica te está hablado, por el amor de Dios, no empieces a sudar y a tartamudear. Este es el momento en el que tienes que usar todos tus conocimientos inútiles que has ido acumulando a lo largo de los años.

El libro era Rayuela. No lo he leído... pero soy un hombre de recursos, siempre llevo una brújula encima por si me pierdo en el bosque y se como hay que actuar en caso de que un doopelganger tome la identidad de tu compañero de piso. Ayer por la noche leí un poco sobre el libro en el blog de un amigo, sabía que el prota se llamaba Horacio y que era un juladrón que se creía el rey del mambo.

-He... mmm... si, lo he leído... ¿por?
-Pues que me lo han mandado para leer en el club de lectura, pero no se si me va a gustar
-¿Vas a un club de lectura?
-Si, ¿por?
-Creía que eso solo lo hacían los Yankis

Ojos grandes y verdes y lleva unas gafitas que le dan un aire intelectual, aunque seguramente sea igual de inteligente que un gabro, pero... ¡que coño! El aspecto intelectual no importa cuando las hormonas están cargando sin piedad contra mi cerebro. Creo que he tenido una erección, pienso, espero que no se de cuenta.

-He... no, yo también lo hago
-Estupendo...
-¿Me puedes decir de que va mas o menos?
-Si, si, claro... va de un tipo llamado Horacio, que es un poco egocéntrico, en parte se cree alguien por encima de los demás, pero en realidad es un poco inútil en los aspectos importantes de la vida, el, vive un poco en los sueños, es lo que se dice un normalista
-Parece algo complejo, ¿no crees?
-No mucho...

Complejo dice... si no me he leído el puto libro, lo de normalista me ha quedado de puta madre, ¡gracias Lidón por enseñarme tanta economía! Veamos que sale de esto.

La tienda se había vaciado, o tal vez solo fue mi impresión. Cada segundo era una eternidad, y en cada segundo yo creía estar cayendo mas profundamente en su mirada. Aun me extraña que no me mease en los pantalones. Mi segundo corazón bombeaba tanta sangre que iba a explotar.

-Sabes, podríamos quedar un día
-¿QUEDAR?

Se ríe, en mi cara se puede leer "PÁNICO". Mi amigo Manolo diría que he fallado todos los chequeos de liderazgo.

-Si... para que me expliques de que va el libro, es que no quiero quedar mal en el grupo de lectura
-Claro, claro... ¿cuando quedamos?
-¿Qué te parece el sábado por la tarde?
-Estupendo, pero... ¿como vamos a quedar? ¿Móvil?
-Si, claro, este es mi número

Me coge el móvil de la mano, sus dedos tocan los mios, mierda, creo que me he corrido. Apunta su número y leo Ángela.

-Jose
-Ángela
-Encantado
-Te llamaré el viernes. Bueno, me marcho
-Adiós...

Me sonríe y se marcha andando despacio. De golpe todo el mundo aparece. Un dependiente de la fnac me mira con cara de odio. ¿Porqué me enamoraré siempre de cualquier chica que me presta atención?

sábado, 31 de enero de 2009

Frases para ligar


Las frases para ligar no funcionan. Lo que quiero decir es que cuando un colega tuyo te dice "tu dile esto, que seguro que se le caen las bragas" pues no funcionan. Así que si soy yo vuestro colega y os lo dice, mandarme a la mierda.

Ayer terminé los exámenes y me fui de fieshta. Bebí, no os podéis imaginar lo que bebí. Estaban los cubatas a 3 euros, ¡a tres euros!, dioses, ¿como no esperan que beba tanto? Y fumar, maldito charlie, no es un puto tren, pero también tira humo y puede llegar a ser un engorro.

Cuando terminé el examen me fui a casa, me afeité y me puse el uniforme de salir. Luego me fui a beber y fumar.

Sobre las 2:00 llegué a un garito, y bebí, bebí, bebí. Le tiré los tejos a todas las chicas del sitio, a todas, no distinguí entre gordas y feas, guapas y altas, bajas y tontas, rubias y listas. Con todas lo intenté, y con todas fracasé. Igual pensaban que con un borracho loco no se lían ni de coña, o tal vez fueron esas estúpidas frases de ligar. El caso es que no ligué.

Cuando llegué a casa y me monté en el ascensor, todo lo que había intentado hundir en el fondo de mi escroto subió como sube el sol al amanecer, inexorable, todo lo verde y negro salió de mi. Me miré al espejo un momento, y lo vomité entero. La gente normal vomita hacia abajo, solo la gente con estilo, como yo, vomita erguido, como si no pasara nada. Ver mi rostro cubierto de algo salido de mis entrañas fue tan bonito. Creo que fue la mejor partde la noche.

Salí del ascensor con un montón de capilares rotos y con unas ojeras rojas. Y me fui a dormir.

domingo, 18 de enero de 2009

Lengua


Desde Nochevieja no escribo nada realmente decente, no me ha pasado nada porque no he tenido tiempo de salir, y las cosas anteriores tampoco eran como para tirar cohetes. Así que voy forzar la cerradura del baúl de los recuerdos y os voy a contar una de mis historias nunca contadas.

Esto nunca se lo he contado a nadie porque me da mucha, pero que mucha vergüenza, pero me he puesto algo borracho de las cervezas que me he bebido mientras jugaba al wow... así que allá va.

Año 2008. Mes Abril.

Fue una de esas noches de las que no quieres salir, o por lo menos no tienes pensado salir. ¡Era sábado! Por Dios, nadie sale los Sábados.

Llegué a casa después de beber un rato por la tarde, cené y me duché. Me vestí con mis peores galas y saqué mi mejor sonrisa, esa con la que nunca he ligado. Y comencé a caminar hacia la discoteca donde había quedado. Llegué, pagué la entrada y entré.

Y no estaban. Los busqué una y otra vez, pero no estaban. Los llamé al móvil... y no estaban. Estaba allí, con 20 euros en el bolsillo y la copa de la entrada. Y empezó a sonar una de las muchas canciones que me hacen sudar. Fui a la barra y una de las tan impresionantes camareras que te miran desde arriba, no por prepotencia ni por superioridad, si no porque son mas altas que tu, me sirvió una copa. Supongo que sería ron, en aquella época yo solo bebía ron. Y me apoyé en la barra, decidiendo si me quedaba o me iba. Estaba yo solo, ¿que podía hacer? Volver a casa era un largo paseo y estaba chispeando. Hay gente que piensa que pasear bajo la lluvia es bonito, romántico, decadente y de película. Yo pienso que te mojas y te jodes.

Me pedí otra copa, como el que pide limosna, si no te la dan esperas un poco mas, y si te la dan, das las gracias. Y me la bebí.

Y una tercera. Ya había pasado una hora o más, y aun seguía dándole vueltas al asunto de volver. Entonces ocurrió. No os puedo decir si estaba apunto de irme o no, no me acuerdo, ya estaba tocado, solo me quedaba hundirme y dioses si mi hundí.

Ella, como no, ¿que otra cosa podía ser?, puso su mirada en mi, y yo en ella, era muy guapa, pero que muy guapa. Se acercó a la barra y se colocó pegadita a mi, y pidió 2 chupitos, lo recordaré toda mi vida, dos chupitos de peché. Y me dio uno. Sin mediar palabra. Nenas, así es como ligan las chicas de verdad, y las que no lo hagáis así sois unas zorras. Si os dedicáis a volar por el antro esperando que una polla se os acerque a deciros tontadas, ya sabéis lo que sois, unas zorras. Me lo bebí. Me quedé un instante mirándola, un instante que pudo ser un minuto. Y empecé a hablar con ella.

Me gusta pensar que la conquisté con mi presencia chulesca en la barra, mi penetrante y melancólica mirada y mi fluida, elocuente y profunda conversación con ella. Pero no fue así. Dije dos memeces, ella me siguió el juego, y mientras yo hablaba contándole a saber Dios que, me suelta, ¿otro chupito?

¡Dioses del Metal! ¡Quería emborracharme! Y no se como... pero lo consiguió, tuvo que usar parte de su astucia... ¡no! ¡Toda su astucia! Jeje, pero que digo, como si emborracharme a mi fuera difícil. Al lio.

Ella también se puso fina. Me mira y me droga, y ella bebe. Y yo bebo. Y nos montamos en un taxi rumbo a mi piso. Y subimos. Y nos desnudamos. Y follamos.

Ella estaba encima mía, subía y bajaba. El flexo estaba apagado, pero por la persiana se colaban los primeros rayos del amanecer. Llevaba un bonito sujetador, no se por que, no se lo quité. Derrepente vomitó, encima mía. Me vomitó entero. Pero estaba apunto, los chicos mayores sabrán a que me refiero. La cogí, mientras le daban arcadas la puse boca abajo y terminé lo que había empezado, mientras me rondaba por la cabeza una frase de Yoda que me ha acompañado desde que empecé la carrera, lo hice. Luego ella se dio la vuelta y me miró con los ojos vidriosos. Era tan guapa, otro día cualquiera podría haberme conquistado solo con una mirada. Podría enamorarme de ella. Nunca pensé que pudiera ahogarme en los ojos de alguien. La tenía debajo de mi, creo que ha sido la chica mas guapa con la que he estado. Algunos sabrán a lo que me refiero, de esas que las miras y se te encoje el alma, que te da vergüenza mirarlas, como si no fueran para ti, como si, como... Y entonces me llegó el olor, ese olor a rancio y ácido. A bilis. Y me dio tanto asco que le vomité yo encima.

Me duché, se duchó y se fue.

Espero que esta historia no salga de aquí. Si alguien me pregunta algo sobre esto, yo lo negaré todo.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Doble penetración


Jueves noche + resfriado + medicamentos + alcohol = Dolor de cabeza.

Llegó un coleguilla a Valencia city, en parte de fiesta en parte de otras cosas. Quedé con el y con dos chicas mas y fui a cenar algo. Allí empecé a beber. Yo me decía a mi mismo, Tramp, esta noche no te pases.

Un poco mas tarde decidimos ir al piso de estas dos amigas a beber, pero como mi colega y no teníamos bebida decidimos comprar una botella de un litro de mistela. Hay que decir que la mistela que compramos estaba envasada en una botella de plástico de gaseosa marca Dios sabe cual.

Llegamos al piso y seguimos bebiendo. En el piso salió la pregunta de la noche: Si viene Cristo, y tu sabes a ciencia cierta que es Cristo, el único e inimitable Hijo de Dios, y te pide que se la chupes... ¿se la chuparías? Pensadlo.

Nos fuimos del piso mi amigo y yo. Ahora empieza lo bueno.

Decidimos irnos a beber unas copas por los bares de la noche cutre de Valencia antes de hundirnos en el barro de la discoteca. Un montón de tíos y un montón de mujeres feas estaban por todos lados. Solo podía hacer una cosa, seguir bebiendo.

Sobre las 3:30 fui a la discoteca. Me exprimieron el alma en la entrada junto con la cartera para poder entrar. Bajo las escaleras y para mi no sorpresa el garito estaba lleno de mujeres. Como siempre, ese sitio nunca falla. Allí, con la música de mierda que suele poner, tras estar tres cuartos de hora haciendo el gamba vi a una chica. No os puedo decir si era fea o guapa. No me acuerdo. Me acerqué a ella haciendo eses, le miré a los ojos y me saqué una rosa de la manga y le dije... no me acuerdo lo que le dije, pero tuvo que ser la leche porque se vino a casa.

En casa. Nos desnudamos, y empezamos a meternos mano como el protocolo dicta en estos casos, me pongo el preservativo y empieza la fiesta... pero para mi sorpresa no entra, y yo pienso ¿porque no entra? Y palpando un poco descubro que lleva un tampón puesto. Llevas un tampón, le digo. Ya lo se, pero metemela, dice ella. Y yo, ¿comorl? Qué si, que si, tu hazlo. ¡Estas loca! ¡Como una puta cabra hindú! No me lo pienso quitar, dice ella. Yo ya estaba flipando. Me daba risa, miedo y asco a la vez. ¿Por que a mi? ¡Jodeeeeer! ¿Por que a mi ostias ¡ya!?

A su casa se fue. Que si no era con el tampón no follaba. Y tampoco quería sexo anal (ahí estuve rápido de mente). Así que la despaché y a casa.

Esta mañana, cuando me he despertado con dolor de cabeza y cubierto de mocos he pensado... se la debería de haber metido. Mierda.

sábado, 1 de noviembre de 2008

No se lo que hacer

Borracha, fea y gorda. Ayer en la noche de Jalogüin me lié con una chica que reunía estas tres maravillosas características.

La chica, no se muy bien como, ha conseguido mi nombre y apellidos, y eso que cuando me abalancé sobre ella ni siquiera me había presentado. Es mas, al final de la noche ni ella sabía mi nombre ni yo el suyo. Pero bueno, no se como me ha llegado un mensaje privado suyo del tuenti...

Ahora tengo un dilema: ¿Le doy mi messenguer y ligo con ella hasta que se produzca la penetración o la mando a zurcir mierdas con un látigo?

No se que hacer... ¿que opináis vosotros?

martes, 16 de septiembre de 2008

GINTONIC


Siento la tardanza pero... he tenido unos problemillas (neverwinter!!!! o_O!!!) y bueno... que ya estoy aquí, con otro artículo para el blog.

Ya he empezado el curso escolar, el lunes 15 empecé las clases otra vez en la uni, esta vez en un edificio distinto. He tenido un fin de semana de vacaciones desde que terminé los exámenes hasta que he empezado de nuevo, y ese finde lo aproveché mucho. El sábado me fui a Segorbe, un pueblo de Valencia, de fiesta.

Es el típico pueblo de las típicas fiestas de garrulos y toros. Toros y vacas por todos los lados, algunos hasta llevaban fuegos artificiales en los cuernos y todo. ¡Qué espectáculo de luz y sonido!

Ese sábado por la noche, reiteré una vez mas mi teoría (y la de muchos otros) que las chicas con vómito en el pelo son más fáciles. Son increíblemente fáciles... o mas bien dicho, increíblemente zorras.

Estaba yo en la barra de una verbena intentando pedirme un GinTonic (es lo que bebo ahora) cuando aparece una chica, no muy guapa, gordita, con gafas y que se tambaleaba. Se pone al lado mía, yo la ignoro un poco, miro para el otro lado y llamo al camerero. ¡UN GINTONIC! Pero el camarero sigue pasando de mi cara. La chica se acerca un poco mas y me suelta, sin aviso previo, "si me invitas a un cubata te la chupo".

No son imaginaciones mías señores, la chica me soltó esta frase de verdad.

¿Como coño se supone que uno debe de reaccionar ante este tipo de situaciones? ¿Se baja uno los pantalones en medio de la muchedumbre? ¿Le dice que no? ¿Sale corriendo? ¿Le toca una teta? ¿Reza a todos los santos o maldice a todos los santos? ¿Es bueno o es malo?

Ahhh... ¡que situación! Esta claro que si la chica estuviera muy, pero que muy buena le dices que si, que claro, ¡como no! ¡un cubata y todos los que quiera! Si la chica es guapa también. Si es muy fea, o ha superado el umbral de la fealdad objetiva esta claro que le dices (salvo casos extremos) que se pida ella solita un cubata. Pero no, esta chica era una chica del montón, el montón pertenecía a la chica. Yo no estaba tan borracho como para ver borroso y que todo me importe una mierda, ni estaba tan cachondo como para follarme un tejón muerto... pero estaba lo suficientemente lúcido como para saber que esta era una de esas situaciones que solo se te presentan una vez en la vida. Así que me decidí. Esa mamada no iba a ser para mi, iba a ser para todos esos chicos y chicas que querían que se la/lo comieran porque si y nunca se lo comieron por que si. Iba a ser por los niños de África que se mueren de hambre y por la libertad del Tibet. Grite "CAMARERO DOS GINTONIC". Los puso y yo los pagué. Yo seguramente en ese momento tendría una cara de incrédulo impresionante. La chica cogió el cubata, le pegó un trago y soltó: ¡que malo está esto!

Y se fue, así sin mas. Yo me quedé con la polla en la mano, dos cubatas y un calentón.

viernes, 1 de agosto de 2008

Paralepípedo

-Me gusta que me digan cosas.
-¿Que cosas?
-Llamame zorra.
-Eres una zorra.
-Si soy una zorra.
-...
-Di me mas cosas.
-Eres una... puta, si una puta.
-Si, lo soy, y me gusta que me metan pollas.
-¿Pollas?
-Si, meteme tu polla.

sábado, 21 de junio de 2008

Aburrido


Ayer fue un puto coñazo, lo siento pero tampoco hubo zurrullo.

Esta noche toca otra sesion... esta vez con dos "morcons warriors", aunque no estoy seguro del todo.

Ya contaré lo que pase si merece ser contado... cosa poco probable.

viernes, 16 de mayo de 2008

De vuelta al piso

Sé que me repito un poco… pero me da igual, me la suda. La vida es una mentira, todo es una mentira. Descartes dijo que la existencia del pensamiento era una verdad indiscutible, y yo digo: ¿y qué? ¿De verdad eso me sirve de algún tipo de consuelo? ¡Oh dios mío, existo! ¡Vaya novedad! ¡Todas las veces que he tirado de la cadena del retrete tal vez hayan sido ciertas! ¡Tal vez todas las veces que he amado y odiado hayan sido ciertas! El cielo está gris. Me sigo sorprendiendo con la estupidez tanto mía como con la de los demás.

Seguramente esta entrada será publicada un día cualquiera a una hora cualquiera, pero en verdad esta entrada está siendo escrita a las 7:24 de un viernes lluvioso y triste. No hagáis caso al horario del blog, está mal.

Últimamente miro hacia atrás y pienso en las amistades perdidas y en todo el polvo que hay sobre ellas. La distancia y el tiempo hacen el olvido, incluso en la era de las telecomunicaciones. Tal vez sea dejadez, pasotismo o simplemente que nunca creí en ellos, pero ya todo pasó. Que les jodan, que les jodan fuerte y profundamente.

Voy, lo que se dice, borracho. Ciego. ¿T&RB?

No paro de escuchar todo el rato la misma jodida canción (run away, run away, run away). Tal vez mañana coja un tren hacia Barna y le arranque el corazón a un tal Jordi. Seguramente mañana luche por respirar un poco de humo. Mañana vomitaré sobre las sábanas.

No soporto los protocolos establecidos. ¿Tan malo es liarse con la más fea de un bar? ¿El interior importa? La tele nos dice que el interior sirve solo para ocultarlo dentro y hacer de él una pelotita marrón y apestosa.

¡Estoy cansado! ¡Cansado de todo! ¡De toda esta maldita cultura de mierda! ¡De toda la programación basura! ¡De las tetas operadas! ¡De todo el falso altruismo (el altruismo no existe)! ¡De la maldita HP y del maldito Colebreook!

Que os jodan, que os jodan en el alma y los riñones y que un perro sin honor se coma vuestras tripas supurantes de pus.

PD: Amo a todas mis lectoras por igual.

viernes, 18 de abril de 2008

Casualidades

No hay mucho que decir últimamente. Entre que me paso el día estudiando y tocandome los huevos no hago mucho que merezca la pena contar. Desde la Semana Santa no ha pasado nada interesante ni digno de mención. Excepto hoy. Cuando salía de entrenar me he encontrado con una amiga que hacía mucho, pero que mucho tiempo que no veía, ni siquiera sabía que estudiaba en Valencia City.

Cuando estaba cruzando la carretera me he fijado en la chica, que caminaba delante mía, como a unos 15 metros. Solo la veía de espaldas, pero ya veía lo buena que estaba. Mientras caminaba en dirección a casa, con la chica delante, pensaba "menuda zorra, esta es de las que te las follas a dañar, con agresividad, liberando todo el odio y el mal karma que llevas acumulado por culpa de ver pelis porno con títulos de chica muy guapa follada solo por el culo".
Derrepente a la chica se le caen las cosas que lleva en las manos, ningún pene de goma sale botando por el suelo para mi desilusión, si no que se le cae la carpeta y unos papeles. Entonces por mi mente llegan las típicas dudas, ¿le ayudo? ¿sigo mi camino? ¿le golpeo en la cabeza hasta dejarla incosciente y la violo en un parking?
Mientras avanzo con mi dilema le veo la cara, ella me la ve a mi, y me dice "¿José?", y yo digo, "¡Leñe, Elisa, cuanto tiempo¡". Y na, nos ponemos a hablar y termino comiendo con ella en bar, me cuenta su vida y yo la mia.
El caso es que ahora tengo un nuevo número de telefono movil. Tal vez pueda follar a dañar y liberar un poco del estrés acumulado.

lunes, 17 de marzo de 2008


Esta noche ha sido una buena noche, una noche de privas y papas en Troya, un antro donde ponen bebercio a precio asequible.

Mientras bebíamos rememorabamos viejas historias como la XDF o el limón del tomy. Al final han chapado el garito y nos hemos ido a casa, no sin antes hacer una última cosa.

En Murcia City han puesto una nueva "obra de arte" en la calle, que viene siendo, literalmente, un monton de escombros. Así, que he decidido subirme a la montaña de ladrillos y tierra, me he sacado la comadreja y me he meado en todo. Un perro ladraba.

martes, 12 de febrero de 2008

Cambio de planes


He decidido volver a mis principios frikis. Voy a llevar una vida de frikismo y estudio. Salir de fiesta se ha terminado, por lo menos hasta que sufra otra crisis nerviosa y emborracharme como un perro sea la única solción para no cometer una masacre con una motosierra.

Lo que voy a hacer no es sano, porque tanto frikismo mentalmente pudre el cerebro, pero es que no me apetece salir de fiesta a intentar tocarle la teta a una con el codo.

Ya veré como funciona esto...