Sé Friki

jueves, 7 de octubre de 2010

Mirando de reojo


Echo de menos los petas. Los echo mucho de menos, y solo ha pasado una semana. Cuando lleve un mes intentaré llamarlos por teléfono para suplicar que vuelvan, pero no volverán, porque son petas y como tales no pueden hablar.

Hoy los echo especialmente de menos porque ha sido un día muy aburrido: en la gráfica tiempo-aburrimiento a habido un pico. Echo de menos sentarme en el balcón y notar como se me entumece el cerebro, como puedo dejar pasar las horas sin notar que estoy perdiendo el tiempo. Notar que no me importe que la realidad tenga sentido o no, notar que no siento el mundo.

Se que este post es muy yonki, pero es la verdad. Con los petas no vale la llamada del ahorro para paliar la ansiedad. O fumas y te jodes o no fumas y te jodes. No hay mucha variedad, aunque pensándolo seriamente no se muy porque he dejado de fumar. No es para demostrar que puedo dejarlo, o porque me perjudicaran, ya que mis errores no están relacionados con ellos. Tampoco los he dejado por presión social o porque sean malos para la salud. Pero no quiero volver. Es como una de esas exnovias que te perjudicaba seriamente, que eran dañinas para ti, pero que cuando se van no puedes parar de pensar en ellas y solo recuerdas los buenos momentos y no la cantidad de mierda que te hizo tragar.

Supongo que es por pasar de pantalla. Dejar a tras esa época de mi vida en la que era un fumeta del tres al cuarto. Que era un tipo que se sentaba en un banco viendo como la gente iba y venia mientras el cigarro se consume y la cerveza que te han vendido se enfría.

Que ganas tengo de volver a casa unos días.

domingo, 3 de octubre de 2010

Papel de cocina


No iba borracho del todo, pero rozaba la perfección, podía rozar con la punta de los dedos el ciego que tanto necesitaba, solo estaba a una copa más, solo una copa más y obtendría la puntación perfecta, todos los jueces que me observaban con meticulosa precisión me darían un diez, el partido perfecto, salí, bebí y vencí. Iba a ser el héroe que derrotó a la adversidad bebiéndosela, pero, siempre a hay un pero, eché la mano al bolsillo, a sacar la cartera y pedir el chorro de gloria que me catapultaría al estrellato y la fama cuando me doy cuenta que no está, que la he perdido. He perdido la cartera. Y aun así la música sigue sonando, y la gente bailando, y yo he perdido la cartera, las tarjetas, el id, la carné de la uni y aquel condón de sabor a chocolate que nunca pude usar.

-¿Qué buscas?

Una chica se pone en frente mía, yo la miro. Se acerca a mi oreja y me vuelve a decir que que busco. Mi penúltima copa, le respondo.

-Me gusta tu sobrero

Yo sigo mirando al suelo, lamentándome de mi mala estrella, buscando la cartera, a ver si hay suerte.

-Me quieres prestar atención, estoy aquí intentando ser simpática y tu pasas de mi
-Que estoy buscando mi cartera
-No hace falta ser tan borde
-A ver, no te conozco de nada, ¿me quieres dejar en paz? Pesá, déjame tranquilo

Y me suelta un bofetón. Plas. Me quedé tan desconcertado como se queda el tigre mirando la silla de 4 patas con la que le amenaza el domador. Plas, otro más. Entonces, en contra de toda previsión, la agarro de los hombros y la beso, apretando los labios contra los suyos. Me mira, y yo la miro a ella, y me pierdo en su boca y ella se pierde en la mía. Nos besamos mientras alguien se bebe mi dinero. Me separo de ella y me vuelve a dar un bofetón y se va. Yo me quedo ahí plantado contra la pared, pensando en el taxi que no puedo cojer para volver a casa cuando la chica vuelve me agarra de la mano y me saca del local.

Lo mas increíble es que ella tenía un condón de sabor a chocolate.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Rarw: Te quiero en dinosaurio


Necesito un buen ciego. Un ciego de esos horribles. De discoteca a las cinco de la mañana. Solo, borracho, dando tumbos de esquina en esquina, de perder los dineros en tubos de cristal. Necesito un ciego de llegar a casa hecho un estropajo mojado, de perder la paciencia, de rodar por las escaleras. Necesito un ciego de ordago, de vomitar en el ascensor, de mear en el bidé.

Pero ya no hay nada de eso. Cuando salgo y empiezo a beber y a fumar un mecanismo, un resorte mas bien, se dispara y me dice que pare, que el mañana existe, que estas solo, que nadie te va a seguir, que ya no estas en esa edad. Me hago mayor, creo, ya nada es como antes. Pero necesito experimentar esa sensación de vivir flotando, saltando de nube en nube, necesito una cuadrilla de la muerte.

Me hago mayor.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Algo nuevo


La sociedad tiene la culpa. Esta sociedad retrograda que se aferra al clavo ardiendo de los valores castrativos me toca las pelotas.

Mi compañero de piso tiene una teoría llamada la teoría del 20%. Esta teoría afirma que el 20% mas atractivo de un sexo se lía con el 20% mas atractivo del otro sexo y que el 80% menos atractivo de esos sexos intentan liarse con con ese 20% intocable. Tu, querido lector, estas en el montón del 80% y te encantaría poder acostarte con ese ser del montón del 20% del sexo opuesto, pero no puedes y por eso buscas a alguien del 80% que mentalmente no sea un gilipollas. Los que forman parte de ese 20% elitista, ¿porque se iban a liar con alguien del 80% antes que con los del 20%? Pues no se lian con ellos, y punto. Hay que puntualizar que estar en un lado u otro no es solo por el atractivo físico, también influyen otras cosas, que basicamente son los dineros que cada uno tenga.

Lo triste de lo anterior es que en gran parte es verdad: aspiramos a la cima, pero la realidad es que vivimos en la mediocridad. Y la culpa de todo esto la tiene la sociedad.

¿Porqué el ciudadano medio consiente tragar toda la mierda que traga día a día mientras ve como gente que no solo no sabe hacer la o con un canuto y se siente orgullosa de ello gana un montón de pasta por salir en televisión hablando sobre sus mierdas en la vida? ¿Porqué el ciudadano medio consiente que los ejecutivos de la gran empresa controlen el mundo de esa forma pueril? ¿Porque el ciudadano medio consiente que el 1% de la población mundial controle el 99% de la riqueza? Pues porque nos hemos creído la promesa de que alguna vez seremos como ese 1% todopoderoso.

Pero no.

miércoles, 9 de junio de 2010

Pinzas de tender


-¿Cómo te va con ella?
-¿Con ella? Mal, bien, no se, no "vamos" por así decirlo
-Pues hace un momento me estabas dando la chapa que si ella no se que, que si ella no se cuantos...
-Te estaba diciendo que tiene el maldito don de la oportunidad, bueno, mas bien al contrario, aparece justo cuando no tiene que aparecer y solo para joderme
-¿Joderte?
-Si, pero de una forma metafísica, ya sabes, nada sexual
-¿Pero no te iba genial?
-Y me va genia, he quedado con la chica de la que te hablé mañana, para tomar algo, emborracharnos y dormir juntos
-¿Dormir es un eufemismo de follar?
-Si, claro
-¿Y como ha conseguido que tú, insensible, te cabrees tanto por su culpa?
-Pues con una puñetera canción
-¿Y eso?
-Dice que no sabe porqué, pero que le recuerda a mi
-Es una zorra, no se porqué aun no has cortado todo contacto con ella
-Pues por que es una zorra
-Bien dicho

miércoles, 19 de mayo de 2010

Hijos del Trueno

-Alguien: Dio a muerto
-Yo: Pfff, ya ves. Un jevorro menos. La música se ha librado de otro pinchauvas
-Victor: Chaquetero, has vendido tu alma metalera, el joven rebelde de 15 años de tu interior está llorando


El heavy metal no puede competir con intenrnet, la cerveza sin alcohol o el gangster rap. Antes ser jevi te convertía en un rebelde, hoy en día te convierte en un gilipollas. Vete con tus dragoncitos y tus grititos de nena a tomar porculo. El heavy es una música anclada en el pasado. Si no estuvo a la altura de la generación X porqué coño iba a estar a la altura de las generaciones del botelleo, de la playstation o los condones de sabores?

Sus mayores exponentes son un grupo de abuelos que aun estando calvos tienen el valor de dejarse el poco pelo que tienen largo. Son viejas glorias. Cualquier grupucho de ahora hace trizas al heavy metal. El regetón o Amaral hacen añicos a cualquier hijo del metal. Ya no hay jevorros roleros, hay gafapastas con patineta. Ya no pones el still loving you de los scorpions para pensar en la novia que te acaba de mandar a la mierda, te pones algo de los Planteas o alguna mariconada así. Ni si quiera los góticos han sobrevivido: Maricones con flequillo largo, zapatillas etnies y sudaderas de cuadritos rosas y negros que escuchan en su ipod algo de Artic Monkeys los han sustituido. El walkman de tu primera comunión se cubre de polvo con el casete de Metallica.

Supongo que en los 70 ser heavy te convertía en el mas malote de la clase. En mi clase el mas malote era un mascachapas que se iba a la Central y manejaba una moto de mierda. Los jevis eramos los pringaos. Así de claro. El Batu no escucha hard rock, y ese si que es un tipo duro, no un homosexual en cuero y tachuelas de putón. París Hilton aplasta los testículos del Metal con sus tacón rosa chicle.

Cáncer de próstata.

Disfunción eréctil.

Pasado de moda.

Da igual como lo llames.

lunes, 12 de abril de 2010

Papas y Cheves


Después de salir de la óptica he llamado a Víctor, que sabía que estaba por el centro. Ya sabes el día que ha hecho hoy, ha llovido por toda la península menos en Murcia, aquí nunca llueve, es lo que tiene el culo del mundo. Como iba diciendo he llamado a Víctor, ¿Dónde estás pendejo?, Pues estoy cerca del tontódromo, Voy para allá, Ok, ahora nos vemos.

Hemos ido al Kiosco, no lo conocía. Está cerca de la universidad, por no decir que está en la universidad, cerveza y papas con limón y pimienta, algo típico de los barrigas verdes. Que buena es la vida en Murcia, no es por hacer publicidad ni nada de eso, pero es que lo que hay en Murcia no existe en ningún otro sitio.

Mientras esperábamos a un tercero en discordia empezamos tranquílamente con la cheve y mirábamos las chicas pasar. Me fijo en una de ellas. Morena, de altura correcta, ojos grandes, curvas bien definidas, labios carnosos, ropa ceñida... y se iba acercando a la mesa. La miro a los ojos mientras me llevo una patata a la boca y ella me mira a los ojos. Cada vez está mas cerca. Mi corazón palpita con cada paso. Está a tan solo un par de metros de mi y no aparta la mirada de mi. Me siento desnudo. Comienza a abrir la boca, a articular una frase, la frase, por el amor de Dios, me va a hablar, a mi, ya lo visualizo, un beso romántico, la boda, un montón de críos, envejeceremos juntos, la pareja perfecta, sexo a tope... Hola, Hola, ¿Está ocupada la silla?, Si, Pues nada. Adiós, Adiós.

A ver si me vuelvo ya a Valencia.