Sé Friki

viernes, 18 de mayo de 2007

En una selva de tangas.

Ya os comenté en otra entrada que me el año que viene me voy a un piso con dos chicas, una de ellas mi hermana, la otra chica, aun no se quien es, hay que buscar compañera de piso.

He estado meditando sobre ello. Voy a vivir rodeado de tangas, bragas, compresas y de todas esas cosas que usan los seres del sexo opuesto. No pretendo ser misógeno ni dar esa impresión, pero joder, un machote como yo va a terminar hasta el culo de ver telenovelas, el tomate, anatomia de grey, de los novios, del chisme para hacerse las pestañas, de los martinis y de los estrógenos.

Lo que mas me preocupa es compañera de piso que no es mi hermana. No se quien es, ni lo sabré hasta el último momento, ya que mi hermana va a ser la que gestione el asunto.
En el peor de los casos la chica será un engendro de las tinieblas, antipática y con mala ostia. En ese caso pasaré de ella y mi vida seguirá tranquila.
En el mejor de los casos la chica será un pivón. Una de esas tias que caminan por la calle a golpe de taconazo y con vestidos que no dejan nada a la imaginación, donde las sedas se les adaptan al cuerpo y solo puedes mirar el rojo del pintalabios que tiene puesto es esos labios que te hacen palpitar. En ese caso, me convertiré en un pajillero.

Esos son los dos extremos, mas o menos, cualquiera de los dos son malos, incluso los terminos intermedios. No nos engañemos, los hombre, en general, a todas las chicas que consideramos amigas hemos pensado en tirarnoslas. Por lo menos yo.

Cela escribió que la habitación de una mujer no huele a rosas o a perfume, huele a sudor y a pesacado rancio. Espero que no sea cierto, no tengo ganas de ir oliendo a entrepierna de mujer todo el día. Si es así soy capaz de quemar plástico antes que pasarme el dia en éxtasis olfateando el ambiente.

1 comentario:

sony dijo...

Bonita entrada, está divertida.