Sé Friki

viernes, 19 de octubre de 2007

Una bonita historia

Dejadme que os cuente la historia mas hermosa que conozco.

A un hombre le regalaron un perro, al que quería mucho. El perro iba con él a todas partes, pero el hombre no pudo enseñarle a hacer nada útil.
El perro no recogía cosas ni rastreaba, no corría, ni protegía, ni montaba guardia. Se sentaba a su lado y le miraba, siempre con la misma expresión inescrutable.

"Eso no es un perro, es un lobo", dijo la esposa del hombre. "Solo me es fiel a mi", respondió él.

Un día el hombre se llevo con él al perro en su avión privado y mientras volavan sobre cumbres nevadas los motores fallaron y el avion se hizo pedazos entre los árboles. El hombre yacía sagrante con el vientre abierto por esquirlas de metal; el vapor brotaba de su cuerpo con el aire frío, pero en lo único en que podía pensar era en su perro fiel. ¿Estaba vivo? ¿Estaba herido?

Imaginad su alivio cuando el perro apareció chapoteando y lo observó con la mirada fija de siempre.

Al cabo de una hora el perro olisqueó el abdomen abierto del hombre y luego empezó a sacarle los intestinos y el bazo y el hígado y a comerselos sin dejar de estudiar la cara del hombre.

"Gracias a Dios", dijo el hombre. "Al menos uno de nosotros no morirá de hambre"


de Los susurros divinos de Han Quing-jao

6 comentarios:

Yo voto al PP dijo...

Debes votar al PP. Es un buen partido para estrenarte como votante.

Saludos cordiales

Tramp dijo...

no se si vas enserio o no, tampoco se si eres tu el que sale en la foto de tu blog, pero si es así... lo siento, miles de personas se van a reir de ti sin ningun tipo de motivo.

Ellohir dijo...

La historia ya la había oído y es la caña.

La bohême artistique dijo...

Está bien eso de que uno no muera de hambre, pero ¡ayyy, qué horrible ver cómo te comen vivo!; me recuerda a ese capítulo de Sin City en el que monsieur psicópata acaba siendo devorado con la mirada fija por sus propios "perritos".

Tramp dijo...

la historia esta sacada de los hijos de la mente.

Ellohir dijo...

¡De ahí la había oído! Tío, leerse "Los hijos de la mente" sin los anteriores ("El juego de Ender", "La voz de los muertos" y "Ender el xenocida" es una mierda) no pillas ná.